
Hoy he visto la carrera de moto Gp en Laguna Seca que ha ganado Pedrosa, soñaba con vivir otro episodio como el que Rossi y Lorenzo nos ofrecieron en la carrera anterior, pero esta claro que no todos los días se puede disfrutar de algo tan magnífico, después pensaba en lo que uno va cambiando con el tiempo en la percepción de las cosas. Recordaba mis tiempos de futbolero, en que no perdía un Domingo de Futbol y me doy cuenta que mi afición era tan descontrolada que no me permitía disfrutar en sí del espectáculo, sólo tenía ojos para mi Celta, rememoraba también los tiempos de mi afición a ver partidos de la NBA, cuando el boom del basket asoló las calles, los kioskos, las televisiones, recuerdo que era tal mi simpatía por los Lakers que no había nada que eclipsara a mi idolatrado Magic Jonhsson (ni siquiera Larry Bird).
y por supuesto mi deporte favorito el Balonmano: me vienen a la mente los partidos de Balonmano del Atletico de Madrid cuando alucinaba con Vukovic (un pivote yugoslavo), luego los del Bidasoa con Wenta (central Polaco) y más tarde los de mi admirado dream team de Massip & cía, y la conclusión es que tanta admiración hacia unos me hacía no disfrutar del deporte en sí, sin quererlo no era libre.
Ahora en cambio disfruto de las cosas buenas vengan de dónde vengan, disfruto Rossi, Lorenzo, Stoner, Pedrosa, de Federer, de Nadal, del Barça de Guardiola, del Ciudad Real, de Contador y de Sastre, de Bolt, de Phelpps, de Alonso, de Vettel, de Loeb, es decir, me pongo a ver cualquiera de los múltiples eventos deportivos que me fascinan y mi mente está abierta a disfrutar del espectáculo independientemente de quién lo ofrezca, independientemente de quien gane, y finaliza el evento y me siento feliz de haberlo podido vivir de la forma que lo he vivido, con la mente abierta, sin prejuicios, sin forofismos exagerados, es más cómo en la mayor parte de las situaciones no me importa en exceso quién gane, me hace "gracia" contemplar cómo algunos forofos se sienten decepcionados con según que resultado, cuando si estuvieran atentos hubieran disfrutado de una gran función.
Tengo aún un pequeño diablillo dentro que me hace ser "ventajista" y a veces hago leña del árbol caído, mofándome de muchos argumentos previos lanzados desde el ataque de pasión que provocan ciertos colores, aunque es lo menos que se merecen por no vivir las cosas desde el punto necesario de objetividad para por lo menos aceptar quién es el mejor, algo que en la casi mayoría de deportes se demuestra con el resultado obtenido.
Y quizás el único residuo que debería eliminar de esos tiempos pretéritos es mi deseo perpetuo de ver a mis vecinos del norte y a los de la capital perder... que sensación tan rara cuando se enfrentan dos y deseas que los dos pierdan, y... ¡¡cuanto me alegro que siga teniendo un margen de mejora tan amplio!!
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