
El objeto de esta misiva es la de reivindicar a una generación, la mía: la de todos aquellos que nacimos a finales de los 60, la de los que estamos currando de algo que nuestros padres ni podían soñar, la que vemos que el piso que compraron nuestros padres ahora vale 20 o 30 veces más, la de los que estaremos pagando nuestra vivienda hasta los 50 años (algunos...).
Nosotros no estuvimos en la Guerra Civil, ni en mayo del 68 (yo en la barriga de mi madre) , ni corrimos delante de los grises, pero si delante de antidisturbios, no votamos la Constitución y nuestra memoria histórica comienza con el mundial de naranjito (cosa feaaaa)
Aunque no no nacimos en una dictadura, siempre hemos tenido una conciencia democrática y la serie Cuéntame nos parece que es una mierda y que hace apología del franquismo. Por no vivir activamente la Transición se nos dice que no tenemos ideales y sabemos de política más que nuestros padres y de lo que nunca sabrán nuestros hermanos pequeños y descendientes.
Somos la última generación que hemos aprendido a jugar en la calle a las chapas, la peonza, las canicas, la comba, el pincho, esscondite, cachibote la goma o el rescate y, a la vez, somos la primera que hemos jugado a videojuegos, hemos ido a parques de atracciones o visto dibujos animados en color.
Los Reyes Magos no siempre nos traían lo que pedíamos, pero oíamos (y seguimos oyendo) que lo hemos tenido todo, a pesar de que los que vinieron después de nosotros sí lo tienen realmente y nadie se lo dice. Y tuvimos que tragarnos bodrios como Melrose place o Sensación de vivir ( si te gustaron en su momento, vuélvelas a ver, verás que chasco). Lloramos (los sensibles) con la muerte de Chanquete, con la puta madre de Marco que no aparecía; con las putadas de la Señorita Rottenmayer; nuestra primera canción del verano fue "Los Pajaritos" (1981) y como no, alguna de Giorgi dan (aunque algunos podiamos escuchar kiss o led Zeppelin).
Nosotros no estuvimos en la Guerra Civil, ni en mayo del 68 (yo en la barriga de mi madre) , ni corrimos delante de los grises, pero si delante de antidisturbios, no votamos la Constitución y nuestra memoria histórica comienza con el mundial de naranjito (cosa feaaaa)
Aunque no no nacimos en una dictadura, siempre hemos tenido una conciencia democrática y la serie Cuéntame nos parece que es una mierda y que hace apología del franquismo. Por no vivir activamente la Transición se nos dice que no tenemos ideales y sabemos de política más que nuestros padres y de lo que nunca sabrán nuestros hermanos pequeños y descendientes.
Somos la última generación que hemos aprendido a jugar en la calle a las chapas, la peonza, las canicas, la comba, el pincho, esscondite, cachibote la goma o el rescate y, a la vez, somos la primera que hemos jugado a videojuegos, hemos ido a parques de atracciones o visto dibujos animados en color.
Los Reyes Magos no siempre nos traían lo que pedíamos, pero oíamos (y seguimos oyendo) que lo hemos tenido todo, a pesar de que los que vinieron después de nosotros sí lo tienen realmente y nadie se lo dice. Y tuvimos que tragarnos bodrios como Melrose place o Sensación de vivir ( si te gustaron en su momento, vuélvelas a ver, verás que chasco). Lloramos (los sensibles) con la muerte de Chanquete, con la puta madre de Marco que no aparecía; con las putadas de la Señorita Rottenmayer; nuestra primera canción del verano fue "Los Pajaritos" (1981) y como no, alguna de Giorgi dan (aunque algunos podiamos escuchar kiss o led Zeppelin).
Somos una generación que hemos visto a Maradona hacer campaña contra la droga, que nos reímos de un anuncio que decía que si el Madrid era otra vez campeón de Europa, que durante un tiempo tuvimos al baloncesto como el primero de los deportes (de repente había canchas en cada esquina)
Hemos vestido vaqueros de campana, de pitillo, de pata de elefante y con la costura torcida; nuestro primer chándal era azul marino con franjas blancas en la manga y nuestras primeras zapatillas de marca las tuvimos pasados los 10 años, hasta ese momento moriamos por unas zapatillas de las de "3 rayas" y llevabamos las que ahora mismo están de moda con un refuerzo de goma blanco delantero. Entramos al colegio cuando el 1 de noviembre era el día de Todos los Santos y no Halloween, cunado hacias algo mal t te atizaban con la regla, el borrador o lo que el maestro tuviese a mano, cuando todavía se podía repetir curso, los ultimos en hacer bup y cou, los pioneros de la E.S.O. Somos los primeros en incorporarnos a trabajar a través de una ETT y los que no les cuesta un duro echarnos del curro.
Siempre nos recuerdan acontecimientos de antes que naciéramos, como si hubiéramos vivido nada histórico. Nosotros hemos aprendido lo que era el terrorismo en Hipercor, vimos caer el muro de Berlín y a Boris Yelsin borracho tocarle el culo a una secretaria; los de nuestra generación fueron testigos del 23 F (golpe de estado de SEAT, entrar con ritmo y salir en panda).
Aprendimos a programar el video antes que nadie (fuimos los primeros en ser engañados con los formatos beta, 2000, láser...), jugamos con el Spectrum, odiamos a Bill Gates, vimos a Perico Delgado anunciar los primeros móviles y creímos que Internet sería un mundo libre.
Somos la generación de los payasos de la tele (hay que ver donde ha llegado el Milikito...) Espinete, Don Pimpón y Chema, el panadero farlopero. Quién diría entonces que años más tarde, con España integrada en la UE, aquella niña morena habría de enseñarnos sus vergüenzas (Ruth Gabriel). Los que recordamos a Enrique del Pozo cantando con Ana (abuelito dime tu…) Los del incomparable "huracán" de Mazinger Z y sobretodo el "pechos fuera!!" de afrodita, los de Ulises 31 y Comando G (que nunca acabó de gustar a nadie) Somos la generación que fuimos al cine a ver las películas de la guerra de las galaxias, y que durante años creímos que dentro del robot había alguien. Los que crecieron escuchando a Mecano, a Miguel Rios. Los de la explosión del Challenger, la cantada de Arkonada, Los mundos de Yupi y las pesetas rubias. Nos emocionamos con Superman, ET o En busca del Arca Perdida.
Comiamos Phosquitos y los Bony, bucaneros y Tigretones eran lo mejor, aunque aquello que empezaba (algo llamado Bollycao) no estaba del todo mal, llevabamos al cole la merienda y cada recreo era una aventura para chorizarsela al chapón que había en cada clase. Somos la generación del Tocata, La Bola de Cristal (solo no puedes, con amigos sí), el Follow Me, "Starky & hutch", "Los hombres de Harrelson","la abeja maya", El hipnótico "un,dos, tres responda otra vez", Los Toreros Muertos, La Orquesta Mondragón, el abrazafarolas del Butano y el Misissipi de Pepe Navarro con su inimitable Pepelu. La generación del 12-1 a Malta, de Corbalán, de Romay, de Bárcenas, de la Suecia que ganaba todo en Balonmano y que nos traumatizamos con las muertes de Juanito y Fernando Martín.
El 600 era el utilitario normal, el 124 un coche familiar y el 131 una berlina de lujo. El 23F nos pareció un buen día porque no hubo clase y ponían películas por la tele. Nuestro grito de guerra fue "Tigres, Leones, todos quieren ser los campeones", "como estan ustedes" y descubrimos a las mujeres gracias a tirantes de una tal Miriam Diaz Aroca y un despiste de Sabrina con toda la familia viendo la tele. La generacion que se cansó de la de ver las mamachichos. La generación a la que le entra la risa floja cada vez que tratan de vendernos que España es favorita para un mundial. La última generacion que veia a su padre poner la baca del coche hasta el culo de maletas para ir de vacaciones.
La última generación de las litronas y los porros, la que inventó el botellón y qué coño, la última generación cuerda que ha habido. Este correo está dedicado a las personas que nacieron entre 1965 y 1975. La verdad es que no sé cómo hemos podido sobrevivir a nuestra infancia!!!! Mirando atrás es difícil creer que estemos vivos en la España de antes: Nosotros viajábamos en coches sin cinturones de seguridad traseros, sin sillitas especiales y sin air-bag, hacíamos viajes de 10-12h con cinco personas en un 600 o en un Renault 4 y no sufríamos el síndrome de la clase turista. No tuvimos puertas con protecciones, armarios o frascos de medicinas con tapa a prueba de Niños. Andábamos en bicicleta (las túneabamos sacandole todo para alivianar peso)sin casco, ni protectores para rodillas ni codos. Los columpios eran de metal y con esquinas en pico, y jugábamos a "lo que hace la madre hacen los hijos", esto es a ver quien era el mas bestia.
Pasábamos horas construyendo nuestros vehículos" con trozos de rodamientos para bajar por las cuestas y sólo entonces descubríamos que nos habíamos olvidado de los frenos. Después de chocar con algún árbol, aprendimos a resolver el problema. Hacíamos balsas con cualquier cosa que flotase Jugábamos a "churro va" a "huevo,pico,araña" y al pañuelo y nadie sufrió hernias ni dislocaciones vertebrales. Salíamos de casa por la mañana, jugábamos todo el día, y solo volvíamos cuando se encendían las luces de la calle o cuando aparecia tu viejo y te daba dos coscorrones. Nadie podía localizarnos. Eso si, nos buscábamos maderas en los contenedores o donde fuera y hacíamos una caseta para pasar alli el rato. No había móviles. Nos rompíamos los huesos y los dientes y no había ninguna ley para castigar a los culpables. Ibamos a "pillar" fruta por el placer de sentir el aliento del dueño detrás de ti. Nos abríamos la cabeza jugando a guerra de piedras y no pasaba nada, eran cosas de niños y se curaban con mercromina (roja) despues de haber limpiado con alcohol puro (como picabaaaa) y unos puntos y al día siguiente todos contentos. La mitad de los Compañeros de clase tenía la barbilla rota o algún diente mellado, o alguna pedrada en la cabeza… Tuvimos peleas y nos partíamos la cara unos a otros y aprendimos a superarlo.
Íbamos a clase cargados de libros y cuadernos, todo metido en una mochila que, rara vez, tenía refuerzo para los hombros y, mucho menos, ruedas!!! Comíamos dulces, flagolosinas y bebíamos refrescos, pero no éramos obesos. Si acaso alguno era gordo y punto. Estábamos siempre al aire libre, corriendo y jugando. Compartimos botellas de refrescos y nadie se contagió de nada. Sólo nos contagiábamos los piojos en el cole. Cosa que nuestras madres arreglaban lavándonos la cabeza con vinagre caliente y colonia ZZ.
No tuvimos Playstations, Nintendo 64, vídeo juegos, 99 canales de televisión, sonido surround, móviles, ordenadores e Internet, pero nos lo pasábamos de lo lindo tirándonos globos llenos de agua y arrastrandonos por los suelos destrozando la ropa, y cuando no a polis y cacos o haciendo gamberradas desde la ventana de nuestras casas con experimentos fisicos para comprobar la ley de la gravedad (mas grave cuanta más punteria tenia uno)
Nosotros si tuvimos amigos. Quedábamos con ellos y salíamos. O ni siquiera quedábamos, salíamos a la calle y allí nos encontrábamos y jugábamos aunque fuesen con un par de palos…,en fin tecnología punta… Íbamos en bici o andando hasta su casa y llamábamos a la puerta. ¡Imagínense!, sin pedir permiso a los padres, ¡nosotros solos, allá fuera, en el mundo cruel! !Sin ningún responsable! ¿Cómo lo conseguimos? Hicimos juegos con botellas y balones de fútbol improvisados, y comimos pipas y, aunque nos dijeron que pasaría, nunca nos crecieron en la tripa ni tuvieron que operarnos para sacarlas.
Bebíamos agua directamente del grifo de las fuentes de los parques, agua sin embotellar, donde chupaban los perros!!! Íbamos a cazar lagartijas y pájaros con la escopeta de perdigones o con el tirawebos, o con unos tirachinas reciclados de somieres antiguos, antes de ser mayores de edad y sin adultos, DIOS MÍO!! En los juegos de la escuela, no todos participaban en los equipos (tenian sitio asegurado el dueño del balón, su amigo y el que jugaba de vicio). Los que no lo hacían, tuvieron que aprender a lidiar con la decepción. Algunos estudiantes no eran tan inteligentes como otros y repitieron curso. ¡Que horror, no inventaban exámenes extra! Y ligábamos con las chicas persiguiéndolas para tocarlas el culo y jugando a beso, verdad y atrevimiento (previas peleas de adjudicación) no en un chat diciendo "xxdddd" Éramos responsables de nuestras acciones y arreábamos con las consecuencias. No había nadie para resolver eso. La idea de un padre protegiéndonos, si trasgredíamos alguna ley, era inadmisible,si acaso era peor si se enteraban porque nos soltaban un guantazo o un zapatillazo.
Tuvimos libertad, fracaso, éxito y responsabilidad, y aprendimos a crecer con todo ello. Tú eres uno de ellos?? ¡Enhorabuena! Pasa esto a otros que tuvieron la suerte de crecer como niños, seguro que le trae buenos recuerdos.
Hemos vestido vaqueros de campana, de pitillo, de pata de elefante y con la costura torcida; nuestro primer chándal era azul marino con franjas blancas en la manga y nuestras primeras zapatillas de marca las tuvimos pasados los 10 años, hasta ese momento moriamos por unas zapatillas de las de "3 rayas" y llevabamos las que ahora mismo están de moda con un refuerzo de goma blanco delantero. Entramos al colegio cuando el 1 de noviembre era el día de Todos los Santos y no Halloween, cunado hacias algo mal t te atizaban con la regla, el borrador o lo que el maestro tuviese a mano, cuando todavía se podía repetir curso, los ultimos en hacer bup y cou, los pioneros de la E.S.O. Somos los primeros en incorporarnos a trabajar a través de una ETT y los que no les cuesta un duro echarnos del curro.
Siempre nos recuerdan acontecimientos de antes que naciéramos, como si hubiéramos vivido nada histórico. Nosotros hemos aprendido lo que era el terrorismo en Hipercor, vimos caer el muro de Berlín y a Boris Yelsin borracho tocarle el culo a una secretaria; los de nuestra generación fueron testigos del 23 F (golpe de estado de SEAT, entrar con ritmo y salir en panda).
Aprendimos a programar el video antes que nadie (fuimos los primeros en ser engañados con los formatos beta, 2000, láser...), jugamos con el Spectrum, odiamos a Bill Gates, vimos a Perico Delgado anunciar los primeros móviles y creímos que Internet sería un mundo libre.
Somos la generación de los payasos de la tele (hay que ver donde ha llegado el Milikito...) Espinete, Don Pimpón y Chema, el panadero farlopero. Quién diría entonces que años más tarde, con España integrada en la UE, aquella niña morena habría de enseñarnos sus vergüenzas (Ruth Gabriel). Los que recordamos a Enrique del Pozo cantando con Ana (abuelito dime tu…) Los del incomparable "huracán" de Mazinger Z y sobretodo el "pechos fuera!!" de afrodita, los de Ulises 31 y Comando G (que nunca acabó de gustar a nadie) Somos la generación que fuimos al cine a ver las películas de la guerra de las galaxias, y que durante años creímos que dentro del robot había alguien. Los que crecieron escuchando a Mecano, a Miguel Rios. Los de la explosión del Challenger, la cantada de Arkonada, Los mundos de Yupi y las pesetas rubias. Nos emocionamos con Superman, ET o En busca del Arca Perdida.
Comiamos Phosquitos y los Bony, bucaneros y Tigretones eran lo mejor, aunque aquello que empezaba (algo llamado Bollycao) no estaba del todo mal, llevabamos al cole la merienda y cada recreo era una aventura para chorizarsela al chapón que había en cada clase. Somos la generación del Tocata, La Bola de Cristal (solo no puedes, con amigos sí), el Follow Me, "Starky & hutch", "Los hombres de Harrelson","la abeja maya", El hipnótico "un,dos, tres responda otra vez", Los Toreros Muertos, La Orquesta Mondragón, el abrazafarolas del Butano y el Misissipi de Pepe Navarro con su inimitable Pepelu. La generación del 12-1 a Malta, de Corbalán, de Romay, de Bárcenas, de la Suecia que ganaba todo en Balonmano y que nos traumatizamos con las muertes de Juanito y Fernando Martín.
El 600 era el utilitario normal, el 124 un coche familiar y el 131 una berlina de lujo. El 23F nos pareció un buen día porque no hubo clase y ponían películas por la tele. Nuestro grito de guerra fue "Tigres, Leones, todos quieren ser los campeones", "como estan ustedes" y descubrimos a las mujeres gracias a tirantes de una tal Miriam Diaz Aroca y un despiste de Sabrina con toda la familia viendo la tele. La generacion que se cansó de la de ver las mamachichos. La generación a la que le entra la risa floja cada vez que tratan de vendernos que España es favorita para un mundial. La última generacion que veia a su padre poner la baca del coche hasta el culo de maletas para ir de vacaciones.
La última generación de las litronas y los porros, la que inventó el botellón y qué coño, la última generación cuerda que ha habido. Este correo está dedicado a las personas que nacieron entre 1965 y 1975. La verdad es que no sé cómo hemos podido sobrevivir a nuestra infancia!!!! Mirando atrás es difícil creer que estemos vivos en la España de antes: Nosotros viajábamos en coches sin cinturones de seguridad traseros, sin sillitas especiales y sin air-bag, hacíamos viajes de 10-12h con cinco personas en un 600 o en un Renault 4 y no sufríamos el síndrome de la clase turista. No tuvimos puertas con protecciones, armarios o frascos de medicinas con tapa a prueba de Niños. Andábamos en bicicleta (las túneabamos sacandole todo para alivianar peso)sin casco, ni protectores para rodillas ni codos. Los columpios eran de metal y con esquinas en pico, y jugábamos a "lo que hace la madre hacen los hijos", esto es a ver quien era el mas bestia.
Pasábamos horas construyendo nuestros vehículos" con trozos de rodamientos para bajar por las cuestas y sólo entonces descubríamos que nos habíamos olvidado de los frenos. Después de chocar con algún árbol, aprendimos a resolver el problema. Hacíamos balsas con cualquier cosa que flotase Jugábamos a "churro va" a "huevo,pico,araña" y al pañuelo y nadie sufrió hernias ni dislocaciones vertebrales. Salíamos de casa por la mañana, jugábamos todo el día, y solo volvíamos cuando se encendían las luces de la calle o cuando aparecia tu viejo y te daba dos coscorrones. Nadie podía localizarnos. Eso si, nos buscábamos maderas en los contenedores o donde fuera y hacíamos una caseta para pasar alli el rato. No había móviles. Nos rompíamos los huesos y los dientes y no había ninguna ley para castigar a los culpables. Ibamos a "pillar" fruta por el placer de sentir el aliento del dueño detrás de ti. Nos abríamos la cabeza jugando a guerra de piedras y no pasaba nada, eran cosas de niños y se curaban con mercromina (roja) despues de haber limpiado con alcohol puro (como picabaaaa) y unos puntos y al día siguiente todos contentos. La mitad de los Compañeros de clase tenía la barbilla rota o algún diente mellado, o alguna pedrada en la cabeza… Tuvimos peleas y nos partíamos la cara unos a otros y aprendimos a superarlo.
Íbamos a clase cargados de libros y cuadernos, todo metido en una mochila que, rara vez, tenía refuerzo para los hombros y, mucho menos, ruedas!!! Comíamos dulces, flagolosinas y bebíamos refrescos, pero no éramos obesos. Si acaso alguno era gordo y punto. Estábamos siempre al aire libre, corriendo y jugando. Compartimos botellas de refrescos y nadie se contagió de nada. Sólo nos contagiábamos los piojos en el cole. Cosa que nuestras madres arreglaban lavándonos la cabeza con vinagre caliente y colonia ZZ.
No tuvimos Playstations, Nintendo 64, vídeo juegos, 99 canales de televisión, sonido surround, móviles, ordenadores e Internet, pero nos lo pasábamos de lo lindo tirándonos globos llenos de agua y arrastrandonos por los suelos destrozando la ropa, y cuando no a polis y cacos o haciendo gamberradas desde la ventana de nuestras casas con experimentos fisicos para comprobar la ley de la gravedad (mas grave cuanta más punteria tenia uno)
Nosotros si tuvimos amigos. Quedábamos con ellos y salíamos. O ni siquiera quedábamos, salíamos a la calle y allí nos encontrábamos y jugábamos aunque fuesen con un par de palos…,en fin tecnología punta… Íbamos en bici o andando hasta su casa y llamábamos a la puerta. ¡Imagínense!, sin pedir permiso a los padres, ¡nosotros solos, allá fuera, en el mundo cruel! !Sin ningún responsable! ¿Cómo lo conseguimos? Hicimos juegos con botellas y balones de fútbol improvisados, y comimos pipas y, aunque nos dijeron que pasaría, nunca nos crecieron en la tripa ni tuvieron que operarnos para sacarlas.
Bebíamos agua directamente del grifo de las fuentes de los parques, agua sin embotellar, donde chupaban los perros!!! Íbamos a cazar lagartijas y pájaros con la escopeta de perdigones o con el tirawebos, o con unos tirachinas reciclados de somieres antiguos, antes de ser mayores de edad y sin adultos, DIOS MÍO!! En los juegos de la escuela, no todos participaban en los equipos (tenian sitio asegurado el dueño del balón, su amigo y el que jugaba de vicio). Los que no lo hacían, tuvieron que aprender a lidiar con la decepción. Algunos estudiantes no eran tan inteligentes como otros y repitieron curso. ¡Que horror, no inventaban exámenes extra! Y ligábamos con las chicas persiguiéndolas para tocarlas el culo y jugando a beso, verdad y atrevimiento (previas peleas de adjudicación) no en un chat diciendo "xxdddd" Éramos responsables de nuestras acciones y arreábamos con las consecuencias. No había nadie para resolver eso. La idea de un padre protegiéndonos, si trasgredíamos alguna ley, era inadmisible,si acaso era peor si se enteraban porque nos soltaban un guantazo o un zapatillazo.
Tuvimos libertad, fracaso, éxito y responsabilidad, y aprendimos a crecer con todo ello. Tú eres uno de ellos?? ¡Enhorabuena! Pasa esto a otros que tuvieron la suerte de crecer como niños, seguro que le trae buenos recuerdos.
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